Durante la siesta fuimos a ver el famoso acueducto de Segovia que habían construido los romanos. Era monumental! No pudimos imaginarnos que se podía construir algo tan enorme sin maquinas especiales como las que se usa hoy en día. De repente empezó a llover y no había otro remedio que esconderse en un portal (todas las tiendas y restaurantes cerrados). Después de la siesta tuvimos que buscar alguna pensión para pasar la noche. Encontramos una habitación con vista al acueducto.
Manaña a las 7:00 sale nuestro autobús a Toledo, el siguiente punto de nuestra excursión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario